¿Alguna vez te has comprado un coche? Me imagino que sí.

Déjame contarte algo que seguro te ayudará en tu abor diaria como  asesor.

Verás.

Hoy acompañé a un familiar a comprarse un carro. Más bien, andaba buscando una camioneta.

Llegamos al lugar 1… Nadie salió a atendernos.   

En serio, anduvimos paseando entre los autos y ningún vendedor se acercó.  

Los vi sentados en sus escritorios, uno en llamada telefónica y otros dos mirando sus pantallas (supongo que era interesante lo que veían, ya que dejaron ir una venta).

Así que fuimos al lugar 2, donde…

Nos atendió una vendedora muy mala.

De cada auto solo nos decía las características, información general.

Modelo, precio y poco más.

Tenía una lista que miraba y leía los datos.

Esa vendedora estaba muerta y no se había dado cuenta.

Entonces fuimos al lugar 3…

Enseguida salió un vendedor y empezó a preguntar cosas.

¿Qué necesitas?

¿Es para moverte en ciudad o carretera?

Mi familiar vio 2 camionetas y las revisó, pero el motor no le convencía…

Entonces el vendedor sacó un as bajo la manga…

“Por lo que me cuentas que buscas, te recomendaría esa otra camioneta, es dos veces más cara pero vale cada maldito peso”.

Mi familiar subió a la nueva camioneta, la encendió, estaba fascinado.

Entonces salió una última objeción: “mi cochera es angosta, no sé si pueda meter esta camioneta ahí”.

¿Sabes qué dijo el vendedor?

“No te preocupes, podemos llevar la camioneta a tu casa y mides si entra en tu cochera, sin compromiso. Si harás una compra debes estar completamente satisfecho”.

¿Qué crees que pasó?

Pues que mi familiar hoy dormirá con una camioneta nueva en su cochera. La compró después de que efectivamente se la llevaron a su casa y la vio toda hermosa e imponente en su cochera.

Ese es el poder de un gran vendedor.

Le vendió algo mucho más caro, algo que mi familiar ni siquiera quería ver porque se salía por completo de su presupuesto tope.

Pero el vendedor supo muy bien cómo derribar todas las objeciones.

Yo lo observé todo el tiempo, sintiéndome feliz de ver a un vendedor de verdad haciendo gala de su habilidad.

Da gusto ver cosas así.

¿Y sabes qué me da más gusto?

Ser el responsable de que los buenos vendedores ganen más.

¿De qué te estoy hablando?

De las comisiones y bonos que les doy a los asesores inmobiliarios que contratan sus pólizas conmigo.

¿Qué dices, que qué más te doy?

Lo que te doy es la posibilidad de rentar rápido, más caro y ser uno de los asesores más TOP de Querétaro (y ganar más dinero a causa de ello).

¿Cómo hago eso?

Pd. Clic arriba.

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